
Noticias Argentinas difundio que el ex ministro de Trabajo y Producción Dante Sica advirtió sobre el andar heterogéneo de la economía y la escasa profundidad financiera del país, factores que, según sostuvo, afectan el proceso de reconversión de las empresas.
En diálogo con el programa No Vale Arrugar, por Splendid AM 990, Sica explicó que la economía atraviesa una marcada heterogeneidad, en la que conviven sectores en pleno auge con otros castigados por la caída del consumo interno, en un escenario donde el Gobierno intenta equilibrar el control de la inflación con la reactivación de la actividad.
En ese sentido, señaló que la economía es amplia y heterogénea, y detalló que mientras en Neuquén, impulsada por la energía, o en el Norte y San Juan, a través de la minería, la actividad crece con fuerza, en el conurbano bonaerense la situación es opuesta para los sectores que dependen del consumo masivo.
Asimismo, indicó que el consumo está generando pérdidas debido a salarios más amesetados en algunos sectores, en un contexto de cambios en los hábitos de consumo.
El ex funcionario también destacó el pragmatismo del equipo económico actual, que enfrenta el desafío de utilizar la política monetaria para bajar las expectativas inflacionarias sin asfixiar el consumo. En ese marco, explicó que el Gobierno reaccionó semanas atrás con un cambio de política monetaria, que venía siendo restrictiva, y comenzó a otorgar mayor liquidez, lo que impactó en las tasas de interés.
Según su visión, aunque la economía tarda en digerir estos cambios, ya se percibe un mayor dinamismo en la oferta de crédito por parte de los bancos.
Al referirse a la reconversión industrial, Sica argumentó que la falta de competencia y la alta inflación permitieron durante años la supervivencia de empresas ineficientes.
Como ejemplo, mencionó que el país llegó a tener más de diez fábricas de heladeras sin competitividad para el tamaño del mercado, situación que se sostenía porque, en una economía cerrada y con alta inflación, la ineficiencia era absorbida por el consumidor.
En ese marco, subrayó que la reconversión en Argentina es lenta debido a la falta de profundidad financiera. A diferencia de lo que ocurre en otros países, donde los proyectos se financian en el mercado de capitales, en el ámbito local las empresas deben adaptarse con recursos propios, en un contexto de reglas de juego que recién comienzan a estabilizarse.
Además, remarcó que los cambios y reconversiones en el mundo se producen de manera constante, con nuevos competidores que modifican la rentabilidad de los sectores.
En paralelo, el exministro situó la crisis local en un contexto global de fricción que excede los conflictos actuales, al advertir que se está produciendo un cambio en las reglas de juego del comercio internacional, impulsado por factores como la geopolítica, la demografía, el cambio climático y la revolución tecnológica.
En esa línea, explicó que, durante los primeros años del siglo XXI, la globalización estaba orientada a la eficiencia productiva y la reducción de costos, mientras que en la actualidad integrarse al mundo implica controlar cadenas de valor estratégicas.
Finalmente, destacó que Argentina cuenta con recursos estratégicos demandados a nivel global y aseguró que el país tiene la oportunidad de posicionarse como proveedor de bienes clave en los próximos años.